La crisis de la educación en Illes Balears y el ataque a la lengua catalana.
En 2008, antes de la crisis, el porcentaje de población que abandonaba tempranamente los estudios era , en Illes balears del 44,4 % (el mayor del estado español). Esta autonomía es, según la Comisión Europea (5), la octava región con menor nivel educativo de Europa y la segunda con menos titulados universitarios del estado español (17,54%). Posiblemente la atracción de los jóvenes hacia el principal sector económico balear, que necesita mucha mano de obra temporal y poco calificada para la hotelería y la restauración, esté entre las causas estructurales de este fenómeno. Los flujos de emigración y la poca inversión en el sector propician el desastre (4).
El hachazo neoliberal de recortes sociales, adquiere en Illes Balears especial dramatismo: entre 2009 y 2013, los docentes han dejado de cobrar una media de 4.657 euros; Balears está a la cabeza de recortes en profesorado, con una reducción presupuestaria del -15,1%, lo que ha supuesto 1.000 docentes menos. Desde Octubre de 2011, no se pagan los dos meses de verano a los profesores interinos, en contra incluso de lo que dicta la ley. En abril de 2012 el Parlament Balear acordaba reclamar a Madrid 860 millones de euros pendientes por inversiones estatutarias, pero el Gobierno del PP se nego a acogerse a la via judicial.
Desde el 2004, el ejecutivo calculaba que el Estado acumulaba una deuda histórica de 582 millones de euros en salud y educación, deuda que hoy se calcula en unos 2.000 millones.
Con la mayoría absoluta del PP, surgida de las elecciones autonómicas del 2011, se inicia, paralelamente, un intento de “descatalanización” de la educación balear. En 2012, el gobierno autonómico del PP impone un proceso para la libre elección de lengua, con la finalidad de "acabar con la dictadura catalanista”(6), iniciando con la primaria.
Con una campaña a favor del voto por el castellano como lengua vehicular, el gobierno obligó a los ciudadanos a elegir entre castellano y catalán, a través de una casilla en la hoja de matrícula. El resultado fue que el 62% de los alumnos eligió el catalán como primera lengua de escolarización, un 10% el castellano y un 28% se adscribió al proyecto lingüístico del centro. El resultado final fue que el 87% de infantil y primer ciclo de primaria se escolarizó finalmente en catalán y el 13% en castellano.
Habiendo perdido esta primera batalla, el PP vuelve a la carga con un nuevo proyecto: el 19 de Abril de 2013, el Consejo de Gobierno balear aprueba el decreto de tratamiento integral de lenguas (TIL), que obliga a dar la misma presencia a catalán, castellano e inglés en todos los centros docentes no universitarios.
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